El Ascenso de Pumas a Primera División

Luego de pasar ocho años participando de la Segunda División, Pumas llegó al tan ansiado título que les permitió el ascenso a la Primera División de la liga de fútbol de México.

Fue el 9 de enero de 1962 en Ciudad Universitaria, en el campeonato perteneciente a la temporada 1961-62 luego de derrotar al Cataluña de Torreón 5-1, con Octavio Vial como director técnico.

Durante la temporada 1961-62 en la Segunda División, había una identificación total con el equipo. De los 19 jugadores que disputaban regularmente la campaña, quince de ellos eran estudiantes; trece universitarios y dos más estaban graduados en carreras profesionales, mientras que los restantes dos mantenían negocios particulares fuera del terreno de juego.

El 9 de enero de 1962 a las 20:30 horas en el Estadio Olímpico Universitario y ante treinta mil espectadores, el equipo de los Pumas de la UNAM enfrentaron al último de la tabla de posiciones, el Cataluña de Torreón, por la fecha nº 29 del torneo, y la penúltima del certamen, para definir el título y el ascenso a la máxima división.

Pumas dominó todo el encuentro, ya desde el minuto 17 se puso en ventaja,  gracias a un tiro libre de Lorenzo García que le dobló las manos al arquero Ramírez. A los 40 minutos, luego de un tiro de esquina, Pumas se impuso por 2-0.  Al minuto 47 y 49, en una combinación entre Jorge Gaytán y Calderón de la Barca decretaron el tercer y cuarto gol en favor de los universitarios. Solamente restaba un último tanto de los Pumas en Segunda División gracias a Manuel Rodríguez tras otro pase de Vázquez a los 57 minutos de la segunda etapa.

Consumada la victoria, Pumas llegó a 45 puntos, una cifra ya inalcanzable para el Poza Rica con 42 y el Refinería Madero que tenía 41.

Así la UNAM cerró la temporada con una derrota de 3-0. Terminando la temporada con 45 puntos en 30 juegos, con un total de 18 triunfos, nueve empates y tres derrotas, todas ellas como visitante.

Porque Pumas lleva esos colores

Los colores que caracterizan al Club Universidad, los famosos Pumas de México, se implementaron por primera vez en 1927, cuando un grupo de estudiantes de la Universidad liderados por los hermanos Alejandro y Leopoldo Noriega, fundaron un equipo de futbol americano con los colores representativos de los Fighting Irish de la universidad de Notre Dame en Estados Unidos, siendo estos el azul y el oro.

Esta elección de colores, son los que se mantendrán a lo largo de la rica historia de la insticución.

Porque se llama Pumas al Club Universidad de México

El Club Universidad (UNAM) recibio el apodo de PUMAS en 1942 gracias al mítico entrenador de fútbol americano Roberto “Tapatío” Méndez.

El motivo de la elección de dicho felino surgió debido a que el mismo reúne todas las características que este entrenador buscaba entre sus jugadores que integraran sus equipos: fuertes, agresivos, valientes, rápidos e inteligentes.

Además, los pumas, aunque no son grandes de tamaño, salen por lo general victoriosos de confrontaciones con rivales mayores gracias a su agilidad y astucia.

La Historia de Pumas, El Club Universidad

Durante la década de 1930 el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Luis Chico Goerne, tuvo la gran idea de que su institución contara con su propio equipo de fútbol amateur para participar de la Liga Mayor del Distrito Federal, pero dicha propuesta fue rechazada.

En 1940, con Gustavo Baz como rector y bajo el comando y la preparación de Rodolfo «Butch» Muñoz, que todavía era jugador activo del Club España, se formó un equipo universitario con jugadores surgidos de las distintas escuelas y facultades de la Institución. Este conjunto universitario fue un animador constante dentro de los torneos nacionales estudiantiles. «Butch» se mantendría en su puesto durante 13 años, las cuales fueron un preludio exitoso con vistas a la aceptación en el profesionalismo. Hasta ese momento, el equipo de la Universidad Nacional continuaba en la liga amateur.

El 2 de agosto de 1954 se considera como fecha de fundación formal del Club Universidad.

Poco tiempo después, el 31 de agosto fue aceptado en la Segunda División de México. Esta incorporación se logró gracias a las gestiones del Rector Nabor Carrillo y del Ingeniero Guillermo Aguilar Álvarez. Este último, luego fue nombrado presidente como reconocimiento por su apoyo hacia los jugadores en todo momento.

Puedes leer aquí: Porqué se los llama Pumas.

En Monterrey, el 12 de septiembre de 1954, los universitarios jugaron su primer partido en la división de ascenso. Sin obtener buenos resultados durante tres años, el equipo solicitó a la liga ausentarse de la competencia durante un año, con el propósito de restructurarse.

Puedes leer aquí: Porqué Pumas lleva esos colores.

Es así como en la temporada 1958-59, bajo la dirección técnica de Héctor Ortiz y apoyados por el Patronato de la UNAM, se sembraron las bases para lo que luego sería la obtención del ascenso de 1962.

Puedes leer aquí: El ascenso de Pumas a Primera División.

Cruz Azul en Segunda División

Considerando su buena trayectoria hacia el año 1960, se le otorgó al Cruz Azul el derecho de afiliarse a la liga de fútbol mexicana de segunda división para la temporada 61-62.

En los inicios de esta nueva etapa en la Segunda División y con el apoyo de Guillermo Álvarez Macias, se conformó un cuerpo directivo con la participación del Doctor Carlos Garces López como presidente, Fernando Rojo Bocanegra como secretario y tres vocales: Cirilo Cuevas Saldaña, Ángel Sánchez Hernández, y Domingo Ávila.

En las filas del primer equipo habían jugadores como Roberto Díaz, Melesio Galván, Cesar Gamboa, Porfirio Gutiérrez, Víctor Arellano, Enrique López, Juan Díaz López, Enrique López, Gonzalo Pérez, Jorge Soria, Roberto Reynoso, Alfonso Vergara, José Luis Sánchez, Luis Velázquez y Felipe Torres, todos dirigidos por Paulino Sánchez.

Cuando la Federación Mexicana de Futbol les anuncio su intervención en la Segunda División de forma oficial, los directivos del Cruz Azul decidieron reforzar al plantel, buscando jugadores en la región de Hidalgo, como José Guadalupe Díaz, Pedro Ferreira, Jaime Lomeli, Felipe Negrete,Ramón Ibarra, Gabriel Peña, y Rogelio Alba.

Como los futbolistas de esa época corrían a gran velocidad, los lugareños empezaron a llamarlos «Liebres» de Cruz Azul, nombre que sigue al equipo como un símbolo y sello característico.

Durante la Temporada 62-63, el Cruz Azul formó un equipo sumamente profesional, contando entre sus integrantes del plantel además de sus jugadores, con un director técnico,  preparador físico, un masajista, un médico, un psicoanalista, un kinesiterapeuta y un utilero.

En 1963, ingresaron nuevos jugadores como es el caso de: Rogelio Alba, Raúl Arellano, Ramón Ibarra, Roberto Muciño, Rafael Padilla, Héctor Pulido, Félix Cárdenas y a finales de 1963 Fernando Bustos, así como el entrenador húngaro Jorge Marik Puskas, logrando un 5to lugar y para el próximo torneo 63-64, las expectativas según los expertos eran muy pocas para un joven plantel.