Jacobo Urso. Morir por San Lorenzo

Jacobo Urso nacio en el Club San Lorenzo de Almagro, fue parte del equipo que inauguró el estadio en 1916 además de ser el primer jugador de San Lorenzo que fue citado para formar parte de la Selección Argentina.

El museo del club lleva su nombre, el ¿porqué…..? Porque dió la vida por su Club.

El 30 de julio de 1922, San Lorenzo debió enfrentar a Estudiantes de Buenos Aires en Palermo. Fue a los diez minutos del segundo tiempo cuando Urso chocó contra dos jugadores rivales sufirendo la fractura de algunas de sus costillas.

Esta lesión provocó que su riñón fuera perforado, a pesar de este dolor, Jacobo no abandono a su equipo y continuo en el partido. Al finalizar el encuentro, Urso debio ser internado y luego de una semana de agonía, falleció en el hospital Ramos Mejía el 6 de agosto a la edad de 23 años.

Días antes de su muerte, Jacobo Urso daba una nota para el diario El Telégrafo donde se lamentaba por tener que dejar el equipo: “No lo lamento por mí, sino por mi club que necesita de mis esfuerzos para escalar los puestos que faltan para colocar a San Lorenzo a la cabeza del campeonato, con las tribunas que hemos construido somos el mejor club de Buenos Aires”.

Su cuerpo fue despedido en el estadio de San Lorenzo por sus compañeros y por el equipo Teplitzer Fussball de Checoslovaquia, que se encontraba de gira en la Argentna y había donado una bandera con los colores del club para cubrir el féretro.

Luego, cinco mil personas, lo acompañaron hasta su ultima morada en el Cementerio del Oeste (actual cementerio Chacarita).

El 5 de Agosto de 1923 se inauguro su mausoleo en la Chacarita y haciendo uso de la palabra, nuestro Presidente Eduardo Larrandart dijo: “Jacobo Urso…! Los dirigentes de tu club, los socios, tus amigos, tus admiradores, tu pueblo, tu pequeño y grande pueblo que tantas veces batiera palmas para aplaudir tu habilidad, tu destreza y entusiasmo, os ruegan aceptes desde las alturas esta humilde ofrenda, que es el reflejo fiel del profundo dolor que tu desaparición dejara para siempre en nuestras mentes y nuestros corazones…”

Sus cenizas por decisión familiar, descansan para siemprr dentro del busto que se encuentra en el museo del club de sus amores. Por su parte. el Club Atlético San Lorenzo de Almagro, como muestra de profundo respeto y de sincero agradecimiento, decidio que su museo lleve su nombre.

Jacobo Urso nació el 17 de Abril de 1899 en Dolores, Provincia de Buenos Aires. Era hijo de un italano, Jacobo y una argentina, Rosa Florio, y compartia su casa con sus once hermanos.

En su niñez se fue a vivir junto a su familia al barrio de Caballito. Allí comenzó su vínculo con la pelota y con San Lorenzo de Almagro, su único amor.

En 1915 ingreso al Club, participando de la tercera división. Debido a sus grandes cualidades rapidamente debuto en primera división. Fue nada más y nada menos que el 7 de Mayo de 1916, el mismo día en que se inauguro el Viejo Gasómetro. En ese encuentro San Lorenzo derroto al poderoso Estudiantes de La Plata por 2 a 1.

En 1919 fue convocado para integrar el Seleccionado de la Asociación Amateurs Argentina para representar a su país en Montevideo, en Chile y en el Campeonato Argentino.

Su posición dentro del campo de juego era de half izquierdo, disputando 107 partidos y convirtiendo 6 goles.

En que año San Lorenzo se fue a la B

El sábado 15 de agosto de 1981 San Lorenzo descendió a Primera “B”, el primer Grande en perder la máxima categoría.

“El Ciclón” se fue a la B en el Torneo Metropolitano de 1981, inmediatamente después de haber perdido sus terrenos de Avenida La Plata donde se situaba el Viejo Gasómetro. En esos años las victorias sumaban dos puntos y los empates uno.

En agosto de 1981, San Lorenzo llegaba a la última fecha del Metropolitano con 28 puntos (9 triunfos, 10 empates y 15 derrotas), con tan solo un empate le alcanzaba para no descender junto al ya condenado Colón de Santa Fe, el primero en caer.

Debía disputarse la permanencia en la última fecha, nada más y nada menos que ante un rival directo, con las mismas necesidades. Argentinos Juniors.

Los azulgranas fueron locales en aquel partido jugado en cancha de Ferro, un partido duro, trabado, con presión adentro y afuera. A los 15′ del primer tiempo, tras un córner de Ceballos cabeceado por Osvaldo Rinaldi que dio en la mano de un defensor de Argentinos: penal para San Lorenzo.

El delantero Delgado ejecutó el penal pero el arquero del “Bicho” Alles impidió el gol.

Hasta ese momento, el conjunto de Boedo conservaba su permanencia porque el empate los favorecía, hasta que a cinco minutos del final del primer tiempo, el árbitro Carlos Espósito sentenció otro penal, pero esta vez para Argentinos Jrs. que Salinas no falló y marcó el 1 a 0 definitivo.

En el complemento, San Lorenzo jugó con el alma pero nada le alcanzó, ni la última esperanza de que Talleres otro rival en la lucha por el descenso pierda ante Instituto, pero consiguió la victoria.

Así fue como se escribió el peor día en la historia del Club Atlético San Lorenzo de Almagro.

Pero, rápidamente el Ciclón se supo levantar y así fue como en 1982 escribiría uno de sus capítulos más enorgullecedores que se recuerdan hasta hoy en día.

Los Primeros Campeonatos de San Lorenzo en Primera

Los primeros años en los que San Lorenzo jugó en primera división no alcanzaron para destacarse sobre el resto. Recién en 1920 logro adjudicarse el tercer puesto y es curioso e interesante comprobar que desde entonces sólo en 1940 bajó del quinto lugar. Hazaña no fácilmente igualable y que resulto justo motivo de orgullo para todos los sanlorencístas.

En esos primeros 20 años en Primera la ubicación en la tabla de posiciones de su primer equipo fue siguiente:

Primer puesto: 1923, 1924, 1927 y 1933.

Segundo puesto: 1925, 1926, 1931 y 1936.

Tercer puesto: 1920, 1922, 1928, 1929, 1934, 1935 y 1938.

Cuarto puesto: 1921 y 1932.

Quinto puesto: 1939.

Sexto puesto: 1937.

Noveno puesto: 1940.

El club logró por primera vez el título de campeón de la máxima categoría del fútbol argentino en 1923. Su campaña fue brillante, jugó 20 partidos, ganó 17, empató 1 y perdió tan solo 2. Convirtió 37 goles y le marcaron 13.

San Lorenzo campeón 1923 formaba de la sig. manera:

Domingo Caldano; Pedro Omar y Enrique Monti; Alfredo Sánchez, Luis Monti y José H. Fossa; Alfredo Carricaberry, Lindolfó Acosta; Juan

Maglio, Antonio Valente y José Delor.

Pocas variantes ofreció el conjunto en 1924, año que consiguió repetir su proeza. Sólo se produjo un cambio en la delantera: la inclusión de José Luis Donielli en el puesto de delantero por izquierda Y la performance fue parecida a la cumplida en la temporada anterior: de 23 partidos, ganó 18, empató 3 y perdió 2.

En 1927 San Lorenzo obtuvo por tercera vez la máxima consagración. Hicieron posible esta nueva conquista:

Hércules Orio; Pedro Omar y Enrique Monti; Alfonso Lujambio, Luis Monti y José H. Fossa; Alfredo Carricaberry, Lindolfo Acosta; Juan Maglio, Pedro de Sarrasqueta y A. Foresto.

Además jugaron varios partidos dos muchachos que luego llegaron o constituir una celebrada pareja: Diego García y Arturo Arrieta. De 32 partidos disputados, el campeón ganó 25, empató 5 y perdió 2, logrando el Título por un punto. Fue éste el primer torneo jugado después de la última fusión del fútbol porteño.

Con 50 puntos en su haber, 81 goles a favor y 48 en contra consiguió San Lorenzo adjudicarse por cuarta vez el título máximo en el año 1933.

Defendieron los clásicos colores:

Jaime Lema; Félix Pacheco y José H. Fossa, Cipriano Accinelli, Mario Scavone y Alberto Chividini; Gabriel Magán, Genaro Cantelli, Petronilo Do Brito, Diego García y Arturo Arrieta.

1917 San Lorenzo al Borde del Descenso y su futuro

El campeonato de 1917 fue desafortunado para San Lorenzo. Su campaña lo puso en peligro del descenso y sólo pudo evitarse tan duro momento al ganar el último partido del torneo frente a Gimnasia y Esgrima por 2 a 1. Como uno demostración de que su colocación sólo fue producto de la mala suerte, San Lorenzo ese mismo año llegó a disputar la Copa Competencia como finalista. En encuentro disputado en el estadio riverplatense de la dársena lo venció Racing. 

La misma angustiosa situación vivieron los dirigentes sanlorencistas en 1918. El equipo perdía partidos tras partidos y el descenso se hacía inevitable, hasta que los señores Bolinche y Corbellini, dirigentes del Club Atlanta, le dieron la clave para pasar el temporal. Les recomendaron a un brillante delantero de Campana: Carlos Botta, el que a su vez trajo al club a otro buen delantero: Alberto Raffin.

El señor Antonio Scaramusso se trasladó a Campana, convenció a ambos jugadores y con su participación, San Lorenzo logró los puntos necesarios como para permanecer en primera división.

Por eso los viejos partidarios del club no podrán olvidar jamás el oportuno consejo de la gente de Atlanta y el valiosísimo aporte de los jugadores de Campana, que nunca reclamaron la más mínimo recompensa, pese a tener que viajar constantemente y realizar los más diversos sacrificios. 

La temporada de 1919 fue un poco más feliz. El primer equipo fue reforzado con los jugadores Castillo, Mordal, y Castaño, también de Campana, y consiguió de esa manera ubicarse entre los primeros. Y desde entonces las cosas cambiaron fundamentalmente.

El futuro sonrió a San Lorenzo. Ante las buenas perspectivas que se presentaban se hicieron reformas en el estadio, y desde entonces San Lorenzo fue mejorando su situación, tanto deportiva como económicamente hasta alcanzar el lugar de honor que hoy ocupa entre las instituciones argentinas.

San Lorenzo llega a Av. La Plata, la Tierra Santa

Inmediatamente luego de la primera llegada de San Lorenzo a primera división, la experiencia adquirida hizo comprender al presidente, señor Scaramusso, la imperiosa necesidad de contar con un campo propio y desde ese momento se convirtió en fogoso defensor de esa idea.

Puedes leer aquí: San Lorenzo llega a Primera División.

Con clara visión del porvenir sostuvo siempre que era indispensable no salir del barrio de Almagro y buscó empeñosamente un terreno por los alrededores. Se le ofreció uno en José M. Moreno y Juan B. Alberdi, pero no se llegó a ningún arreglo. Se trató de conseguir otro ubicado en Mármol entre Méjico y Venezuela y también fracasaron las gestiones.

Conocedor de tales intenciones, el Padre Mazza prometió su intervención para hacer posible el alquiler de un terreno situado en Avenida La Plata al 1700, propiedad del Colegio “María Auxiliadora“ y de los hermanos Oneto. Se aceptó el ofrecimiento y convencidos todos de que el lugar era inmejorable, se realizó rápidamente la operación. Y otra vez San Lorenzo tuvo la suerte de poder contar con algunos deportistas generosos y con muchos socios capaces de trabajar día y noche para dotar al nuevo campo de las comodidades imprescindibles. Los señores Mulet, Troglío y Mon aportaron 500 pesos cada uno; el señor Scaramusso 4O0 pesos y el Padre Mazza y el señor Fragozo 300 pesos cado uno.

Se reúnen así 2500 pesos con los cuales se costean los primeros gastos. Se construyó una pequeña tribuna con tres escalones en la que no podían ubicarse más de 60 personas.

Pensar que pocos años después ese mismo campo de juego habría de tener capacidad para 75.000 personas.

Lo terrible fue que los financistas calcularon muy mal los gastos y cuando ya se habían gastado los 2.500 pesos había aún muchas cosas por hacer. El señor Mulet, dando una prueba más del entusiasmo de que se hallaba poseído, decidió continuar por su cuenta los trabajos. Faltaron, sin embargo, algunos materiales: las chapas paro el techo de la casilla los donó el Padre Massa y algunos postes y tirantes los obsequió el señor Francisco Pini.

Era necesario finalmente cercar el campo, y ello se consiguió hacer con chapas usadas y la mayor parte de ellos donadas por distintos vecinos; la misma procedencia tuvieron las cañerías utilizadas. Y así se transformó en realidad la vieja aspiración de todos y que en un momento dado, pareció una ilusión imposible de llevar a cabo.

Finalmente el campo quedó en condiciones en Mayo de 1916.