El Mundial de Argentina 1978

Los argentinos arrastraban desde lejos la asignatura pendiente del Mundial y en 1978 iban a organizar y ganar la 11a. Copa. Argentina era el quinto país latinoamericano designado para sede del torneo, después de Uruguay, Brasil, Chile y México. Unos setecientos millones de dólares se invirtieron en la preparación del acontecimiento. Fueron construidos tres estadios, en Mar del Plata, Mendoza y Rosario, y se mejoró el acondicionamiento de otros tres, el de la ciudad de Córdoba y los de River Plate y Vélez Sarsfield, en Buenos Aires.

Sesenta millones de dólares se emplearon en la conversión al color de las emisiones de televisión y un costoso dispositivo de seguridad rodeó el torneo. Este quedó inaugurado el 10. de junio en el Monumental, de River, con un espectáculo ofrecido por 1.700 jóvenes y el discurso del general Videla, que llamó a la paz entre los hombres. Aunque Videla, presidente de la Junta Militar argentina, encabezaba la guerra sucia de los desaparecidos y las cárceles clandestinas del ejército. Una tentativa de boicotear el Campeonato, sugerida por la oposición política en el exilio, era neutralizada con una fuerte campaña publicitaria de la Junta y, sobre todo, por la pasión futbolística del pueblo argentino que estaba plenamente identificado con la convocatoria deportiva y la selección nacional.

Correspondía al último campeón intervenir en el primer partido -en el que se estrenaba balón oficial, el Tango y Alemania Federal no quebró lo que ya resultaba tradición de los Mundiales, empatando en el estadio de River a cero con Polonia.

Puedes leera aquí: Como era el balón de la Copa del Mundo 1978.

Luego de triunfar 6-0 sobre México e igualar también 0-0 con Túnez, los alemanes serían segundos en el grupo 2. Polonia finalizaba en primer lugar, con cinco puntos debidos a su empate inicial y a victorias sobre Túnez, 1-0, y México, 3-1.

Dieciséis eran las selecciones en Argentina y setenta y cinco habían disputado la fase preliminar. Uruguay perdió la clasificación frente a Bolivia, en el que fue tal vez el peor momento de la historia de su fútbol. Tampoco los bolivianos iban a llegar al torneo, pues caían ante Brasí| y Hungría en una instancia adiciona! de eliminación.

El rendimiento del equipo argentino crecería de una liguilla a la siguiente. Fue segundo en el grupó 1, de Buenos Aires y Mar del Plata, tras derrotar 2-0 a Hungría y 2-1 a Francia y perder 0-1 frente a Italia, Los italianos, por su parte, vencieron también a Francia, 2-1, y Hungría, 3-1, y sumaron la máxima puntuación prevista.

DOS VETERANOS DEL FUTBOL INTERNACIONAL.

Brasil, que continuaba necesitado de figuras, empató 1-1 con Suecia y 0-0 con España; obtuvo la clasificación al batir 1-0 a Austria. Pero los austríacos retenían el primer puesto en el grupo, el 3, con más goles a favor que Brasil. Austria se impuso 2-1 a España y 1-0 a Suecia y reunió cuatro puntos. La eliminación de España no sería resistida por Ladislao Kubala, su director técnico. Kubala iba a dimitir y apartarse del fútbol internacional, que durante treinta años lo tuvo de participante habituai. De su época de jugador, Kubala con= serva una marca personal que nuevas normativas han hecho insuperable. Defendió tres selecciones nacionales distintas, cuando todavía era posible pasar de una a otra; la de Hungría, su país de origen, la checoslovaca y la de España.

Holanda intervenía en ei grupo 4, de Córdoba y Mendoza, y quedaba segunda, con victoria 3-0 sobre Irán, empate a cero con Perú, y una derrota, 2-3 ante Escocia. Como les ocurriera en 1974 y luego en 1982, los escoceses fueron postergados en 1978 al aplicarse a su caso el criterio de definición por suma comparativa de goles. Tenían tres puntos, los mismos que Holanda; y más tantos que ésta en contra. El control antidrogas resultaba positivo en un jugador escocés y el afectado explicó que era corriente en su club, para los partidos oficiales, el uso de la sustancia estimulante detectada en el análisis.

EI protagonismo pertenecía en ese grupo a Perú que, sin embargo, pronto iba a derrumbarse. Conducidos por Héctor Chumpitaz, su veterano capitán, los peruanos vencieron 3-1 a Escocia y 4-1 a Irán. Chumpitaz, uno de los grandes jugadores que ha dado el fútbol del Perú, estaba en su segundo Mundial y había de tener actuación aún en la eliminatoria zonal del torneo de 1982, a los 38 años. Desarrolló toda su carrera profesional en el Sporting Cristal, de Lima, y fue elegido en 1975 el mejor jugador del año en Sudamérica. Disputó más de cien partidos internacionales y tuvo el último en el centro de la defensa del equipo que desalojó a Uruguay del camino hacia el Mundial de España.

UNA APLANADORA EN DESUSO

Según el sistema ya ensayado en Alemania Federal, se estructuraron en la segunda ronda dos agrupaciones de cuatro integrantes cada una; quienes más puntaje alcanzaran dentro de ellas jugaban la final. La distribución de los equipos hizo imposible una resolución puramente latinoamericana de la Copa, dado que Argentina, Brasil y Perú quedaron englobados en el mismo grupo, el B, de Rosario y Mendoza; con ellos estaba Polonia. Alemania, Austria, Holanda 8 Italia conformaban el grupo A, de Buenos Aires y Córdoba.

Alemanes e italianos empataron 0-0 el 14 de junio, en Buenos Aires; aunque Holanda empezó simultáneamente a aumentar el promedio de goles del Campeonato. Con tantos de Brandts, Resenv brink, Rep (2) y Willy van der Kerkhof,l los holandeses aplastaban 5-1 a Austria y salían del fútbol excesivamente especulativo qué habían hecho en la ronda inicial.

Holanda jugaba al ataque y sus hombres eran polifuncionales, como cuatro años atrás; pero ¡a potencia del conjunto no era la de entonces. Prácticamente el país entero había pedido a Johann Cruyff su participación en el Mundial. Cruyff, que estaba en el Barcelona, de España, ignoró el llamado y mantuvo su promesa, formulada hacia 1974, de permanecer voluntariamente fuera de ¡a selección. Su ausencia restaba categoría y dinamismo al juego del equipo; tampoco viajó van Hanegem a Argentina, por desentendimiento con el nuevo seleccionador, el austríaco Ernst Happel

Los holandeses terminaron igualados a dos goles con Alemania Federal un partido que se anunció como la revancha de la última final y no respondía a la expectativa creada. Faltaban Beckenbauer, Breitner y Gerd Múller en la selección alemana y Helmut Schoen no pudo poner a trabajar la vieja aplanadora, que estaba sin motor, transmisión ni rodillo. Por fin, Austria venció 3-2 a los campeones del Mundo, apeándolos del torneo.

Holanda era finalista al triunfar 2-1 sobre Italia, en Buenos Aires. Bettega anotó el primer gol; Brandts empató y Haan hizo el segundo. Italia fue animadora del certamen y jugó allí imprevistamente al ataque, si bien le faltaron fuerzas para llegar a la definición. La experiencia iba a gw¡ar al director técnico, .Enzo Bearzot, de regreso al clásico planteamiento defensivo de la selección. Y asf, Italia ganaría la Copa en 1982.

EL ESTILO DE MENOTTI

Fillol atajó un penal anté Polonia, cuando Argentina se adelantaba 1-0, con gol de Mario Kempes. El mismo jugador que iba a quedar primero en la tabla de goleadores anotaba el segundo tanto. Los argentinos vencían 2-0 a la temible Polonia y pasaban con alta moral a su desafío más difícil en el grupo B, el choque con Brasil.

Los brasileños habían batido 3-0 a Perú en Mendoza, aunque sin volar más que a media altura. En cu’atro partidos disputados tenían sólo un gol en contra y de ellos siempre podía esperarse una súbita leo vantada. Pero el fútbol brasileño permanecía en la transición abierta con el retiro de los astros del Mundial de México y los problemas causados por la falta de orientadores del juego se agravaban al no darse opotunidad a los dos mejores hombres de la selección, Rivelino y Zico.

Brasil marcó estrechamente a Kempes y Luque, Ios cañoneros argentinos, y el encuentro terminaba sin goles; el finalista del grupo B no iba a conocerse hasta el 21 de junio. Con tantos de Nelínho y Roberto (2), los brasileños se impusieron ese día a Polonia, empleando el contragolpe y en su mejor demostración del torneo. Pero no les bastó para mantenerse como aspirantes al título.

Argentina necesitaba cuatro goles de diferencia sobre Perú y ganó 6-0. El partido fue jugado en Rosario y anotaron Kempes (2), Tarantini, Luque (2) y Houseman; Ia enormidad del tanteador provocó Ia suspicacia de los brasileños, cuya selección resultaba la única perjudicada por la proeza de los argentinos. No obstante, el de Argentina era un equipo goléador y de juego volcado permanentemente a la ofensiva. Mientras repetía sin variantes la línea de retaguardia, César Luis Menotti, el director técnico, probaba distintas combinaciones en Ia deiantera, con el propósito siempre de completar el per fil atacante de la formación. Allí utilizó de manera alternativa a seis jugadores, Houseman, Alonso, Luque, Bertoni, Kempes y Ortiz; con ellos se emparejaba Tarantini, un marcador de punta de proyección ofensiva.

Menotti le había cambiado la imagen al juego argentino, sujeto en los Mundiales precedentes -tal vez por efecto prolongado del desastre de 1958, el año de la goleada checa- a tácticas conservadoras. El seleccionador ha dicho que él sólo estimuló la genuina modalidad de sus hombres, el talento natural del jugador argentino, que durante mucho tiempo había estado asfixiado por la imitación de sistemas ajenos.

Menottí se inició como director técn:ico en Huracán, un club histórico que no tenía triunfos que enseñar desde 1928. Huracán ganó el Campeonato Metropolitano de 1973 y un año más tarde su técnico era llamado a la selección nacional. Menotti, nacido en la ciudad de Rosario, en 1940, fue jugador de Racing y Boca Juniors; pronto abandonó la práctica del fútbol, para preparar su futuro. Dentro de la cancha fue de los buenos; pero fuera de ella encontraba la función más adecuada a su carácter y ambiciones, y era incluido en la relación de los mejores.

Brasil cerró el 24 de junio su campaña con triunfo sobre Italia; 2-1, con goles de Nelinho y Dirceu para el equipo vencedor, que lo fue debido a la presencia de Rivelino en los últimos veinte minutos del partido. Brasil era la única selección invicta en el Mundia|; y el tercer puesto obtenido le supo a poco.

LA TARDE DEL MATADOR

Argentina entró el 25 de junio a la cancha de River a ganar el Campeonato y a los 37 minutos Kempes recogía un pase de Luque, gambeteaba a un defensa holandés y abría el marcador. Desde muchos días antes el ambiente era en Buenos Aires de celebración;_el centro de la ciudad estaba repleto de banderas, globos y símbolos de victoria; Una lluvia tupida de papel picado caía en el estadio y los coros ocupaban toda la extensión de las tribunas.

Los favoritos comenzaron el encuentro con cuatro delanteros, Ortiz, Luque, Kempes y Bertoní; Holanda también jugaba al ataque y en dos tempranas ocasiones de peligro forzó la intervención del arquero Fillol. Pero el dominio argentino del terreno fue total después del primer gol. Empujados por la energía que parecía brotar del entusiasmado público del Monumental, los argentinos frenaban a Holanda en mitad de la cancha y avanzaban una -y otra vez en busca de aumentar la ventaja.

Los papeles respectivos, sin embargo, cambiaron tras el intervalo y eran entonces los holandeses los que más empeño atacante ponían. Pór primera vez en el certamen, el equipo argentino se replegaba para intentar el contragolpe; la barrera defensiva era eficaz y Holanda no podía penetrarla. Sus hombres probaban sin consecuencias el tiro de media distancia; hasta que Nanninga, que había suplantado a Rep, recibió de cabeza un centro de René van der Kerkhof y empató, Y Holanda estuvo a pocos centímetros de la Copa cuando en el minuto 90, Resenbrink estrelló un disparo en el marco de Fillol.

Los argentinos iban a romper en la prórroga la antigua leyenda de la mayor resistencia física europea; puestos de nuevo a la ofensiva, se apoderaron del partido y la iniciativa fue de ellos hasta la finalización. Larrosa sustituía a Ardiles y Houseman a Ortiz; y el equipo entero se prodigaba sin denotar cansancio. Kempes anotó el segundo gol en el mintuo quince del alargue.

Kempes estaba desde 1976 en el Valencia y había sido máximo goieador de la Liga española en dos temporadas consecutivas. Un sector de la crítica argentina no terminaba de aceptarlo, dado que pretendía un pescador de balones en el área contraria y él arrancaba desde lejos. Aunque todos ¡ban a reconocerle una decisiva contribución al título Mundial y recargarlo de elogios. No diga Kempes, diga gol, repetían luego los argentinos; y el ca¡ificativo de Matador que se había ganado por su potencia realizadora, lo iba a conserver aún después del declive de su juego.

A los veinticuatro de la prórroga, Kempes trenzó una internada con Bertoni y ambos alcanzaron la última zona holandesa. Hubo una serie de rebotes y Bertoni, con el arco a su disposición, puso el 3-1 en el marcador electrónico del Monumental. Argentina era el nuevo campeón del Mundo y el general Videla, que otra vez presidía el palco de honor, entregaba la Copa a Passarella, el capitán del equipo.

Resultados del Mundial Alemania 1974

GRUP0 1

Alemanía F.: 1 – Chíle: 0
R. D. Alemana: 2 – Australía: 0
Chile: 1 – R. D. Alemana: 1
R. D. Almana: 1 Alemanía F.: 0
Alemania F:. 3-Australia: 0
Australia: 0 – Chíle: 0

EquiposJGEPPts.
1R. D. Alemana32105
2Alemania F.32014
3Chile30212
4Australia30121

GRUPO 2

Brasil: 0 – Yugoslavia: 0
Escocia: 2 – Zaire: 0
Yugoslavia: 9 – Zaíre: 0
Brasil: 0-Escocía: 0

EquiposJGEPPts.
1Yugoslavia31204
2Brasil31204
3Escocia31204
4Zaire30030

GRUPO 3

Holanda-Uruguay 2-0 (1-0)
Suecia-Bulgaria 0-0 (0-0)
Holanda-Suecia 0-0 (0-0)
Uruguay-Bulgaria 1-1 (0-0)
Holanda-Bulgaria 4-1 (2-0)
Suecia-Uruguay 3-0 (0-0)

EquiposJGEPPts.
1Holanda32105
2Suecia31204
3Bulgaria30212
4Uruguay30121

GRUPO 4

Italía-Haití 3-1 (0-0)
Polonia-Argentína 3-2 (2-0)
Italia-Argentina 1-1 (1-1)
Polonia-Haití 7-0 (5-0)
Argentina-Haití 4-1 (2-0)
Polonia-ltalia 2-1 (2-0)

EquiposJGEPPts
1Polonia33006
2Argentina31113
3Italia31113
4Haití30030

SEGUNDA RONDA

Grupo A

Brasil: 1 – R.D.Alemana: 0

Holanda: 4 – Argentina: 0

Brasil: 2 – Argentina: 1

Holanda: 2 – R.D. Alemana: 0

Holanda: 2 – Brasil: 0

R.D. Alemana: 1 – Argentina: 1

Grupo B

Alemania F.: 2 – Yugoslavia: 0

Polonia: 1 – Suecia: 0

Alemania Federal: 4 – Suecia: 2

Alemania Federal: 1 – Polonia: 0

Suecia: 2 – Yugoslavia: 1

CLASIFICACION DE GRUPOS

GRUPO AEquiposJGEPPts.
1Holanda33006
2Brasil32014
3R.D. Alemana30121
4Argentina30121
Grupo BEquiposJGEPPts.
1Alemania F.33006
2Polonia32014
3Suecia31022
4Yugoslavia30030

TERCER PUESTO

Polonia: 1
Brasil: 0

FINAL (Estadio 0límpico de Múnich)

Atemania Federal: Maier, Vogts, Breitner, Schwarzenbeck, Beckenbauer, Bonhof, Hoenes, Grabowski, 0verath, Muller, Ho¡zenbein.

Holanda: Jungbloed, Suurbier, Haan, Riisbergen, Km¡, Jansen, Van Hannegem , Neeskens, Rep. Cruyff, Resenbñnk.

Alemania Federal: 2. (Breitner , Muller),
Holanda: 1 (Neeskens)

Arbitro: Taylor (Inglaterra)

Puedes leer aquí: Como fue la Copa del Mundo Alemania 74.

CAMPEÓN ALEMANIA F.

El Equipo Ideal del Mundial Alemania 1974

Los periodistas deportivos en la Copa del Mundo Alemania 1974, realizaron la votación para formar la selección ideal del torneo, todos aquellos jugadores que se destacaban en cada una de las 11 posiciones dentro del campo de juego.

La formación ideal de 1974 fue la siguiente:

  • Tomaszewski (Polonia)
  • Breitner (Alemania F.)
  • Pereira (Brasil)
  • Suurbier (Holanda)
  • Beckenbauer (Alemania F.)
  • Bonhof (AlemaniaF.)
  • Deyna (Polonia)
  • Neeskens (Holanda)
  • Cruyff (Holanda)
  • Lato (Polonia)
  • Resenbrink (Holanda)

Puedes leer aquí: Como fue el Mundial de Alemania 1974.

El Mundial de Alemania 1974

A la selección holandesa la llamaban en 1974 la naranja mecánica, por la fácil referencia a una película del momento, conocida de casi todos. La selección holandesa era naranja, en el color de su camiseta, pero en absoluto mecánica; podía ser, tal vez, electrónica. Un producto de la electrónica de vanguardia, de futuristas prestaciones y gran variedad y velocidad de respuesta de su memoria de datos y programas. Feyenoord, de Rotterdam, y Ajax, de Amsterdam, retenían la Eurocopa de clubes desde 1970 y el juego que practicaban era el punto de giro de dos edades del fútbol; los holandeses habían conseguido el fútbol total. Por técnica, evolución de sistemas, potencia, resultados, y por la invencible tentación de buscar comparaciones, se les parangonaba con la máquina húngara de exactamente veinte años antes. Y, aunque sabido es que la historia no puede repetirse como tragedia, en el caso ¡ban a ser los alemanes, como en 1954, otra vez los destructores del mito.

El Mundial de Alemania fue abierto en el Wal|stadion, de Frankfurt, en día martes y trece, con una muestra de música y danzas de los países participantes. Estos llegaban de una criba previa en la que intervinieron 92 selecciones. Estaba en disputa la segunda Copa, Ia F|FA, y, como parece preceptivo en toda nueva convocatoria del torneo, en la República Federal iban a superarse las marcas de público y recaudación de la organización anterior. 1.766.690 personas pasaron por boleterías para asistir a los 38 partidos disputados. Y más de ochocientos millones, según estimación, siguieron por televisión el desarrollo de la final.

Si bien el número de equipos admitidos se mantuvo en dieciséis, se jugaron seis encuentros más que en México, debido a la modificación del sistema clasificatorio en la segunda mitad del certamen. No hubo cuartos de final, ni semifinales. Los dos primeros de cada uno de los cuatro grupos originales -o sea, ocho selecciones en total fueron distribuidos en dos |iguillas paralelas, denominadas A y B. El vencedor, por puntos, del grupo A, se enfrentaba por el título con el primero del grupo 8; quienes quedaran segundos luchaban por el tercer puesto. De ese modo, el programa se estiraba y se concedía menos oportunidad de resolución .a contingencias aisladas de buena o mala fortuna.

Como en los dos Mundiales precedentes, el primer partido terminó con marcador cerrado. Lo jugaron Brasil y Yugoslavia, una vez acallada la música en el Wallstadion; el campeón del Mundo se mostró muy conservador y desprovisto de ataque. Brasileños y yugoslavos formaban parte del grupo 2 y allí la definición la iba a dar, por diferencia de goles, lo que se pudiera hacer y evitar frente al más débil, Zaire. Escocia, con empate ante los dos fuertes y la misma suma de puntos que ellos, le marcó dos tantos a Zaire. Invicta, Escocia -que era representante única del Reino Unido en el Mundialquedé fuera de carrera, ya que los yugoslavos habían logrado 9-0 en el mismo test, y 3-0 Brasil.

Chile fue el primer contendiente de Alemania Federal y perdió, 1-0. Chile, que a… tuvo la expulsión de Caszely, su mejor valor, había llegado a la fase final sin completar sus compromios de clasificación. Tras derrotar a Perú en desempate resuelto en Montevideo, sólo jugó, e igualó, el encuentro de ¡da con la URSS, en Moscú. Ambas selecciones se enfrentaban a causa de un cruzamiento de zonas eliminatorias establecido por la FIFA para decidir a fútbol el definitivo equilibrio numérico relativo entre Europa y América del Sur en el torneo de 1974. Sobrevino el derrocamiento de Salvador Allende, el estadio Nacional de Santiago fue campo de concentración de pr¡= sioneros políticos y la Unión Soviética soi¡citó terreno neutral, negándose a viajar a Chile. Rehusado su pedido, los puntos fueron para los chilenos y la eliminación para la URSS.

EL CHOQUE DE LAS DOS ALEMANIAS

Los alemanes federales eran campeones de Europa de selecciones, pero su astro, Gunter Netzer, se lesionó, y Overath hubo de suplírlo. Overath anotó ante Australia, y luego’lo hicieron Cullmann y Gerd Múlier.

Frente a la selección de la República Democrática Alemana, Netzer volvió al juego a falta de veinte minutos para el final, pero no pudo nivelar el marcador. La política de apertura hacia el este del gobierno socialdemócrata de Bonn facilitaba la presencia simultánea y casi sin traumatismos de las dos Alemanias en el Mundial. El sorteo Ias emparejó en el grupo 1 y ambas chocaron el 24 de junio, con victoria 1-0 de la RDA. Con cinco puntos -ya que habían derrotado 2-0 a Australia e igualado 1-1 con Chilelos alemanes orientales quedaron primeros. Los occidentales, en tanto, iban a tener una contrapartida beneficiosa a su bajo rendimiento inicial: siendo segundos, Ies correspondía en la fase siguiente el grupo más asequible, el B, en tanto que la RDA pasaba al A, donde estaba Holanda, la selección maravilla.

Los holandeses tuvieron una presentación relumbrante, el sábado 17. Ante Uruguay, Holanda descubrió casi cuanto podía dar;un exceso, habida cuenta la escasa enjundia del equipo celeste y el parco marcador final. Los diez hombres de campo en doble función, ataque y defensa; pressing a la salida del rival; relevos impecables y continuos, tanto en línea vertical como horizontal. Todo a alta velocidad, con eficacia y resto físico. Fue ese el mejor partido de Johann Cruyff en el torneo, según una amplia opinión. Aunque los goles los anotó Rep; fueron dos y debieron ser muchos más.

Holanda quedó a la cabeza del grupo 3; empató a cero con Suecia -de buena actuación en el Mundial alemán-y venció 4-1 a Bulgaria. Aventurándose a salidas de casi treinta metros en su campo, el golero Jongbloed dio prueba, contra los búlgaros, de que estaba también comprendido en la revolución futbolística holandesa.

URUGUAY JUNTA CRACKS Y QUEDA ULTIMO

La selección uruguaya había superado a Colombia y Ecuador en su zona eliminatoria y recobrado a muchos de sus titulares de clubes extranjeros. Peñarol era campeón del Uruguayo, aunque Nacional lo había ganado en cuatro de las últimas cinco temporadas. No estaban |ejanas las Copas, Libertadores e Intercontinental, conquistadas por Nacional en 1971. Debutaba Fernando Morena en los Mundiales y famosos emigrados, como Pedro Rocha, Mazurkiewicz, Pavoni, Montero Castillo y Pablo Forlán, comparecían ante Roberto Porta, técnico de los celestes.

Los jugadores uruguayos estuvieron ¡unto a Juan María Borda. berry en los balcones de la Casa de Gobierno y, a la vista del Presidente del impopular régimen cívico-militar, no hubo muchos aplausos entre el público reunido circunstancialmente en la Plaza Independencia. Pero al partir hacia Alemania, la se!ección llevaba la confianv za y la esperanza de los aficionados al fútbol.

En tres partidos, Uruguay iba a lograr sólo un gol a favor -de Pavoni, ante Bulgariapor seis en contra; quedó último en el grupo 3, con un punto. Montero Castillo agredió a Resenbrink y obtuvo la tarjeta roja frente a Holanda. La experiencia resultaba en desengaño; hubo indisciplina y no fueron muchos los jugadores que, como Mazurkiewicz y Elvio Pavoni, mantuvieran un comportamiento auténticamente profesional. En cambio, se conoció quien fijara una tarifa de cincuenta dólares a los entrevistadores de prensa; es que Johann Cruyff y los suyos vendían constantemente declaraciones, fotografías y camisetas usadas, y algún uruguayo, aunque desvalido de fútbol, también quería un sitio en el bazar.

Polonia, que en su zona había eliminado a Inglaterra, era el equipo revelación y dos de sus hombres, Leto, con 7, y Szarmach, con 5 tantos, ¡ban a encabezar la tabla de goleadores del Mundial. Polonia se impuso 3-2 a Argentina; apabulló a Haití, 7-0, y sumó otra victoria, sobre Italia, 2-1.

Dada la supremacía polaca, y en caso similar al que en e! grupo 2 determinaba la exclusión de Escocia, se trataba en el grupo 4 de hacerle muchos goles a Haití. Argentina e Italia igualaron su confrontación, 1-1. Y los albicelestes fueron más ejecutivos ante Haití, 4-1. Italia, vicecampeona del Mundo en 1970, sólo sacaba un 3-1 sobre el mismo rival y era sorpresivamente descartada del torneo.

HOLANDA ACABA CON LOS LATINOAMERICANOS

Alemania Democrática, Argentina, Brasil y Holanda, por un lado, y Alemania Federal, Polonia, Suecia y Yugoslavia, por e| otro, iban a dar los finalistas de la Copa y los dos aspirantes al tercer puesto.

El campeón, Brasil, y el desafiante, Holanda, llevaron mucho público y gran expectativa al estadio de Dortmund, y decepcionaron con un partido duro, opacado por goles bajos. La selección holandesa había vencido ya 4-0 a los argentinos -que no contaron allí con Babington, de excelente desempeño frente a Italia-y 2-0 a Alemania Democrática. Cruyff, dos veces, Krol y Rep anotaron ante Argentina; y Neeskens y Resenbrink en el encuentro con los alemanes del este.

Por su parte, Brasil no salió de su juego ¡nexpresivo frente a la RDA, a la que se impuso 1-0 con el recurso al tiro libre del especialista Rivelino. Los brasiieños se rehabilitaron, sin embargo, con gran juego ante Argentina, y el espectáculo fue el de un buen clásico sudamericano. En la presentación internacional de Mario Kempes, la selección argentina permanecía sujeta a tácticas defensivas, aunque estaba bien dotada de figuras. Rivelino marcó el primer gol y Brindis¡ igualó casi de inmediato, al ejecutar una falta. Brindisi ocupaba el lugar de Telch, que había controlado a Rivera en el partido contra Italia pero perdía la titularidad después de la goleada recibida de Holanda. Tras un desarrollo equilibrado, una escapada de Ze María junto a la banda fue culminada de cabeza por Jairzinho. 2-1 para Brasil.

Neeskens y Cruyff pusieron a Holanda en ventaja de dos goles y el equipo brasileño perdió los nervios cuando sus rivales comenzaron a retener el balón y dejar correr el reloj. Pelé había rechazado todos los ofrecimientos y presiones, negándose a volver a la selección; no había tampoco sustitutos de categoría para Tostao y Gerson. Brasil empleó la violencia y Neeskens, contusionado, y el gran zaguero Luiz Pereira, por expulsión, abandonaron la cancha. La reacción del juego brasileño se había agotado ante Argentina y, en Dortmund, el equipo olvidaba fútbol y buenas maneras. Ganó Holanda, 2-0.

La progresión de Alemania Federal era, en cambio, sostenida. Los alemanes batieron 2-0 a Yugoslavia, en Dússeldorf, y 4-2 a Sue= cia, bajo lluvia y en brillante partido. Polonia era el último rival a derrotar. Los polacos continuaban acumulando victorias; 10 sobre Suecia, con gol de Lato, y 2-1 a Yugoslavia, en Frankfurt, con tantos de Deyna, de penal, y del efectivo Gregorz Lato.

Una fuerte constitución física permitía ¿¡ Lato su habitual pro= tagonismo en el equipo polaco, Fue llamado a la selección en 1971 y, al día de hoy, ha intervenido en tres Mundiales consecutivos, siem= pre con destaque. El primero fue el de Alemania, el país donde dos años antes Polonia había ganado la medalla de oro olímpica.

Lato, maestro en el cambio de ritmo y de buen manejo del ba= Ión, ha ocupado todos los puestos en la delantera de la selección; en 1974, junto a Szarmach, Deyna y Gadocha, llevó el 9 a la espalda y fue el goleador del torneo; y con dieciséis tantos, su equipo resultó el más ejecutivo de cuantos allí intervinieron. Lato, campeón de Poionia en 1973 con el Sta! Mielec, pasó después del Mundial de Argentina al Lokeren, de Bélgica.

En virtual semifinal con Alemania Federal, Polonia no encontró el terreno en condiciones adecuadas para su juego clásico de pases largos y en profundidad. Frente a Lato estaba Sepp Maier, que fue el héroe del partido al detener al menos dos dispafos de gol. Maier, del Bayern Munich, tenía 30 años en 1974 y compartía el liderazgo de la selección con el Káiser Franz Beckenbauer. Maier hubo de retirarse del fútbol en 1979, después de un accidente de tránsito y con 476 partidos en su haber. Era seguro entre los tres palos y eficaz en las salidas; ganó con el Bayern Munich cuatro Campeonatos de Liga y cuatro de Copa. También, tres Copas de Europa y una Intercontinental. Fue titular de la se1eccíón de su país en los Mundiales de 1970, 74 y 78, y su nombre es fundamental en el gran ciclo alemán comenzado en 1972 con la conquista de la Eurocopa de

Naciones y cerrado con el mismo trofeo en 1980.

Tomaszewskí, de Polonia, ¡ba a privar a Sepp Maier del número uno de la selección ideal de 1974. Tomaszewski, desvió un penal disparado por Hoeness en el encuentro AIemania-Polonía, y no tuvo fallos en la defensa de su arco en el certamen. Alemania se impuso con muchísimo trabajo a Polonia, en partido jugado en ei barro, y bien pudo su contrincante ser el vencedor. 1-0, con gol de Múller.

Polonia conseguía el 6 de julio el tercer puesto, venciendo a Brasil. Frente a los 70.000 espectadores que estuvieron en el estadio olímpico de Munich, los brasileños volvieron a la opacidad y la ¡noperancia. 1-0, con gol en el minuto 76 de Lato, que llevaba a siete tantos su cuenta personal.

Eran 77.833 las entradas vendidas al día siguiente, en el mismo estadio. Cuando todavía ningún jugador alemán había tocado la D8¡0ta, Cruyff invadió el área de Maier y fue derribado por Hoeness; el árbitro inglés, Taylor, cobró el penal, que era el primero en una fína| de la Copa del Mundo. Neeskens descargó el tiro sobre el centro de! arco y los reflejos impulsaron a Maier hacia ¡a izquierda del jugador holandés.

Pero Helmut Schoen, director técnico alemán, vencería en su due!o con Rinus Michels, creador del moderno fútbol de Holanda. Años más tarde, Michels -que estaba ya en 1974 a cargo del Barcelona e iba a regresar a España con Cruyff y Neeskensdiría que el fútbol total de la selección holandesa sólo era adecuado a un torneo de corta duración, como el Mundial, y que ningún equipo podría resistirlo, sin el agotamiento de sus jugadores, en un campeonato de Liga. Los holandeses eran velocistas y no fondistas; y en 1974 fueron batidos en la misma línea de meta y en medida atropellada por Alemania Federal.

Cruyff, que tenía las piernas aseguradas en dos millones de dólares -una tasación muy superior a la que fijara la célebre actriz Marlene Dietrich para las suyasno fue en el desenlace el notable jugador del partido frente a Uruguay. Vogts Io encimó, no dejándole respiro, mientr’as Beckenbauer, que allíjugó sin puesto convencional y en función de organizador, empujaba a sus compañeros en . todos Ios sectores del campo. Maier, Beckenbauer, Breitner, Vogts y Múller, todos ellos de actuación sobresaliente, dieron la victoria

a Alemania. Holznbein fue zancadilleado en el minuto 25 en la zona holandesa de peligro y Breitner convirtió en empate el segundo penal del encuentro. La ajustada marcación alemana abogaba a Cruyff y Nees’ kens, los motores de la selección de Holanda, que no podían alcanv zar pleno rendimiento. Jongbloed tuvo varias intervenciones inspira’ das en el último cuarto de hora del primer tiempo, cuando arreciaba el ataque alemán. Pero nada pudo hacer, un minuto antes del descanso, frente al disparo de Múller que ponía en 2-1 el marcador.

Puedes leer aquí: Cuál fue el balón utilizado en Alemania 1974.

Los holandeses tuvieron en el complemento el control del jue90 y Alemania del resultado. Sólo una vez pudo Cruyff deshacerse de Vogts, en esos 45 minutos, y su maniobra fue desaprovechada por Neeskens. Las tentativas de Holanda se perdieron en la ordenada defensa alemana y la Copa Ia ganaba no el equipo más creativo, sino un bloque contundente, macizo y de perfecto planteamiento táctico. Los alemanes, que alineaban figuras de gran clase, tuvieron su mejor desempeño en la final; Holanda, en cambio, había dado mucho jugo previamente y era allí un fruto casi exprimido.

Resultados del Mundial México 1970

GRUPO 1

URSS-México 0-0 (0-0)
Bélgica El Salvador 3-0 (0-0)
URSS-Bélgica 4-1 (1-0)
México-EI Salvador 4-0 (1-0)
URSS-EI Salvador 2-0 (0-0)
México-Bélgica 1-0.(1-0)

EquiposJGEPPts.
1URSS32105
2México32105
3Bélgica31022
4El Salvador30020

GRUPO 2

Uruguav-lsrael 2-0 (1-0)
ltalia-Suecia 1-0 (1-0)
Uruguav-Italia 0-0 (0-0)
Suecia-Israel 1-1 (0-0)
Suecia-Uruguay 1-0 (0-0)
Italia-lsrael 0-0 (0-0)

EquiposJGEPPts.
1Italia31204
2Uruguay31113
3Suecia31113
4Israel30212

GRUPO 3

lnglaterra-Rumania 1-0 (0-0)
Brasil-Checoslov. 4-1 (1-1)
Rumania-Checoslov. 2-1(0-1)
BrasiI-Inglaterra 1-0 (0-0)
BrasiI-Rumania 3-2 (2-0)
Inglaterra-Checoslov. 1-0 (0-0)

EquiposJGEPPts.
1Brasil33006
2Inglaterra32014
3Rumania31022
4Checoslovaqui30030

GRUPO 4

Perú-Bulgaria 3-2 (0-1)
AIem.-Marruecos 2-1 (0-1)
Perú-Marruecos 3-0 (0-0)
Alemania-Bulgaria 5-2 (2-1)
AIemania-Perú 3-1 (3-1)
Bulgaria-Marruecos 1-1 (1-0)

EquiposJGEPPtas.
1Alemania33006
2Perú32014
3Bulgaria30121
4Marruecos30121

CUARTOS DE FINAL

Uruguay: 1
URSS: 0

Italia: 4
México: 1

Brasil: 4
Perú: 2

Alemania: 3
Inglaterra: 2

SEMIFINAL

Italia: 4
Alemania 3

Brasil: 3
Uruguay: 1

TERCER PUESTO

Alemania: 1
Uruguay: 0

FINAL (México D.F., 21.6.70)

Brasil: Félix, Carlos Alberto, Brito, Wilson Piazza, Everaldo, Clodoaldo, Gerson Jairzinho, Tostao, Pelé, Rivelíno.

Italia: Albertosi, Burgnich, Cera, Rosato, Fachetti, Bertín¡ (Juliano), Mazzola, De Sisti, Domenghiní, Bonínsegna (Rivera), Riva.

Brasil 4 (Pelé, Gerson,Jairzinho, Carlos Alberto)
Italia 1 (Boninsegna).

Arbitro: Glockner (Rep. Democrática Alemana)

CAMPEÓN BRASIL