Hector Castro. «El Divino Manco»

Héctor Castro, fue un jugador uruguayo que tuvo la desgracias de perder un brazo en un accidente de trabajo y pese a ello no lo freno para ganar la primera Copa del Mundo en 1930, una Medalla Olímpica y dos Copas América.

Héctor Castro nacio en Montevideo, Uruguay en noviembre de 1904 y sus padres eran españoles. Con tan solo 10 años de edad, Hector Castro tuvo que comenzar a trabajar para ayudar en su casa. A la edad de 13 años, sufre un dolorso accidente con una sierra electrica por lo cual pierde brazo la altura del antebrazo.

Pese a ello, el accidente no fue impedimento para practicar su deporte favorito, es más, lo utilizó como estímulo de superación.

Al poco tiempo, esta muestra de fuerza de voluntad dio la vuelta al continente sudamericano en poco tiempo.

Fue así como recibió el respeto de todos sus rivales le respetaban al máximo. A pesar de la discapacidad en el brazo derecho, Catro tenía un potente remate en la pierna derecha que le colocó como 7º máximo goleador de la primera división de Uruguay con 107 goles.

En 1921, a la edad de 17 años, se inicia futbolística en el club amateur Centro Atlético Lito, hasta 1923. Allí llamó la atención del Club Nacional de Fútbol, el emblema del fútbol uruguayo del momento.

Integro el equipo de Nacional por 8 años para luego emigrar alfútbol argentino.

En 1932 paso por tan solo 1 año a Estudiantes de la Plata. Finalmente decidio volver a su tierra natal para pasar sus últimos años en Nacional.

En cuanto a clubes, el Divino Manco consiguió hacerse con 6 títulos, de los cuales 3 fueron el Campeonato Uruguayo.

Una de sus actuaciones más recordadas fue en el Mundial de Uruguay 1930, el primer mundial de la historia del fútbol. Durante el campeonato.

El Manco dejo su marca en la historia del fútbol de su país, al ser primer futbolista uruguayo en anotar en un mundial. Además, fue quien anotó el último tanto del Mundial, en el minuto 89 de la final contra Argentina, culminando así un 4-2 que daba el título de campeones del mundo a los uruguayos.

Titulos Internacionales del Divino Manco:

  • -Copa América 1926.
  • -Medalla de oro en los juegos olímpicos (1928).
  • -Copa del Mundo 1930.
  • -Copa América 1935.

Sumando así un total de 4 títulos internacionales por parte del jugador uruguayo.

Finalmente se retira como jugador en 1936, para convertirse en entrenador. Militó en Nacional y en Rampla Juniors como técnico, donde hizo un gran trabajo.

Puedes leer aquí: Winston Coe. El arquero manco.

Todos sus títulos conseguidos fueron con Nacional, allí consiguió conquistar 10 títulos en sus 13 años de trayectoria. El Divino Manco logro hacerse con seis Campeonatos Uruguayos y cuatro Torneos de Honor. Por si no fuera poco, el de Montevideo entrenó en 1959 a la selección uruguaya y ganó dos Copas Aldao.

El Divino Manco falleció en 1960 a la edad de 55 años. Su legado todavía permanece en la memoria del mundo del fútbol, especialmente de los uruguayos. Todo un ejemplo de superación y valentía que no se volverá a repetir en la historia del fútbol.

Adidas Torfabrik – Bundesliga 2017-18

Adidas Torfabrik 2017/18 es el nombre del balón oficial de la temporada 2017/2018 de la Bundesliga alemana.

Diseño de Balón de la Bundesliga 2017/18 como el balón oficial de la Copa del Mundo de Clasificación Europea 2018 en colores agradables y frescos: blanco, azul energético, solar y negro. La forma del panel sigue siendo la misma que la del balón Adidas Brazuca World Cup 2014.

El balón de la Final del Mundo Qatar 2022

Fue a partir de la Final de la Copa del Mundo 2006 disputada en Alemania que se dispuso jugar el último y más importante encuentro con una pelota diferente al resto de la competición.

Asi surgieron:

2006: +Teamgeist Berlin Final (dorado).
2010: Jo’bulani (dorado)
2014: Brazuca Final Rio (dorado y negro)
2018: Telstar ME4TA (rojo y negro)

Franz Beckenbauer, ex presidente del Comité Organizador del Mundial de Alemania expreso “La final de un Mundial es el partido más importante de la historia del deporte. No hay mayor logro deportivo que jugar en una final de la Copa del Mundo.

Es por ello que Qatar 2022 no podia ser ajeno a este acontecimiento y decidio que tambien en la Final de la Copa del Mundo FIFA 2022 se juegue con un balón diferente.

¿Quien fue el Primer Goleador de Boca?

La punta izquierda del ataque de Boca Juniors fue ocupada por Farenga, que fue el primer ala que tuvo el equipo desde su primera época. Cuando ya promediaba el año 1909 fue probado en el puesto un joven llamado Giovanelli, que debutó junto al «Chito» Garibaldi en el enfrentamiento contra Racing por las semifinales del ascenso.

En 1910 llegó a la primera división un muchacho cuyo nombre era Adolfo Taggino.

Taggino desde el momento de su debut se aseguró en el puesto. Hábil y veloz, poseía un potente remate de pierna izquierda. Rápidamente se ganó el aprecio de los simpatizantes boquenses, quienes lo erigieron en uno de los preferidos.

Sus goles eran espectaculares. Sus disparos vencian la resistencia de los goleros rivales. Frío en el momento de la definición, era difícil que marrara un tanto cuando la situación era propicia.

Adolfo Taggino fue llamado para formar parte del seleccionado de la Asociación Argentina en 1913 y tuvo el honor de convertir uno de los goles con que el combinado venció al Torino de Italia por 3 a 1. Posteriormente pasó a jugar para River Plate, manteniendo su indudable calidad.

Sin embargo no consiguió allí el renombre que tuvo en Boca, a donde volvió luego de su paso por las filas rivales. Formó junto con Abbatángelo una de las alas más recordadas de aquellas épocas.

Primeros Idolos de Boca. Pedro Arico Suárez

Fue una institución dentro de otra institución. Suena a confuso en un medio como el fútbol. Una institución dentro del club. Hasta parece risueño. Más si se cuenta que ese club no es cual. quier club. Es Boca Juniors. Sin embargo como veremos en todo su historial fueron muchos los nombres que se convirtieron en un mito en la historia de Boca Juniors. Así podemos :mencionar a Pedro Calomino, Américo Tesorieri, Ludovico Bidoglio y otros. Eran cracks, grandes jugadores. Los diferenciaba algo que los distinguía como simbolo de la institución. Ese galardón lo da la extensa carrera que estos jugadores tuvieron en Boca Juniors. Y uno de los nombres que apenas son echados al presente por el recuerdo lejano es el de Pedro Arico Suárez. El fue una institución dentro de Boca.

En 1928 surgió en la primera división de Ferro Carril Oeste para en 1929 iniciar en Boca Juniors su brillante campaña.

Fue un half de esos que no lucian pero que siempre cumplian en forma impecable su tarea. Que se desenvolvía en el silencio de incansable trajinar, Era capaz de correr hasta el lugar donde el delantero rival acercaba peligro y quitarle la pelota para inmediatamente pasar al ataque buscando líneas de fondo rivales. Era infatigable. Parecía increible ver correr una y otra vez todo el largo del campo sin ningún tipo de respiro.

Nació en la Islas Canarias, más precisamente en Santa Brígida, el 5 de junio de 1908, cuando apenas daba los primeros pasos, sus padres se trasladaron a la Argentina.

Desde entonces comenzó a sentirse hijo de esta tierra. Sin ningún tipo de quebrantamientos. Cuando tenía 11 años recién cumplidos viajó junto a sus padres a la madre patria para conocer el lugar donde había nacido. Ante la sorpresa de sus padres una vez reconocido el lugar integramente, dijo «esta no es mi patria, porque no está mi barrio”.

Era un muchacho de barrio. Boedo en aquel entonces era un mundo aparte. Con costumbres propias. Esas que asimiló Pedro Árico Suárez y que lo pintaban de cuerpo entero. Las huellas hondas de su rostro, el pucho acomodado al costado de los la bios, hablando con la boca en. treabierta, como mordiendo las palabras. Esa desfachatez la trasladaba al campo de juego, El no se sentía español. El era un porteño de ley.

Se lo recuerda como uno de los mejores half izquierdos del fútbol argentino en la década del treita. En aquel] tiempo habia otros grandes jugadores que tenían su brillo. Lema, García, Arrieta, Todos ellos casualmente vivian en el mismo barrio que Arico. Alguna vez con su humor dijo: “Nos llevamos bien, yo soy half izquierdo; García y Arrieta juegan del mismo lado. Nunca los tuve que marcar”.

El fútbol y el barrio lo marcaban de pies a cabeza. Vaya a saber por qué raro misterio, ni el mismo Suárez lo pudo develar, o no lo quiso hacer, fue llamado AÁrico. Su nombre era Pedro Suárez. Pero con rapidez se quedó con el apodo definitivamente. Desde entonces siempre firmó Pedro Árico Suárez.

Durante su trayectoria tuvo un duelo muy especial con Carlos Peucelle, que vestía la camlseta de River Plate, enconado rival boquense. No dudó en admitir que fue uno de los hombres que más trabajo le costó marcar. “Con él gané y perdí. Pero al que nunca pude parar fue a Donati de Talleres. Siempre se me fue. Un día de estos lo voy a buscar a un café, lo tomaré de una manga y le voy a decir: “No te vas. Vamos a tomar un vermouth.”

Así siempre pintoresco cuando contaba sus anécdotas de fútbol. «No fui jugador de hacer muchos goles. Hasta ahí no llegué. En los años que llevo en Boca soy un jugador muy efectivo. Hice nada más que dos goles. Uno a Gualco aprovechan. do un rebote y otro a Merello, (arquero de Boca, gol en contra) contra Talleres. Fue un golazo. El pobre Merello me chillaba. «Y Justo me lo venís a marcar a mi». Yo le dije: «Y qué querés que haga no ves que al otro no puedo».

Y así quedó grabado en el recuerdo de los boquenses. Con su pinta de reo, con la humildad de su juego, con el pinto. resquismo de su hablar, con su hombría. Ese fue un gran jugador. Pedro Arico Suárez.