La Camiseta de Boca Juniors del Año 1970

Esta es la Camiseta de Boca Juniors del Año 1970. Modelo clásico sin publicidad, cuello redondo y con mangas con puño elástico. Los números dorsales se encuentran cosidos a la tela.

Boca Juniors fue el Campeón del Nacional en 1970, integrando el grupo «B» terminando en el segundo lugar con 29 puntos en 20 fechas.
Debió enfrentar en la semifinal a Chacarita en el estadio de Racing, al cual derrotó por 2 a 0. La final se jugó en el Monumental ante Rosario Central en la cual consiguieron el campeonato al triunfar por 2 a 1.

La Camiseta de Boca Juniors del Año 1968

Esta es la Camiseta de Boca Juniors del Año 1968, Formato clásico, cuello redondo y número cocido.

En el Torneo Metropolitano de 1968

Fue San Lorenzo quien se llevo este torneo de manera invicta, terminando Boca Juniors a 13 puntos del ciclón.

Fue una de las peores campañas del Xeneize de los últimos años.

Durante este torneo se produjo ante River uno de los acontecimietos mas tristes del fútbol argentino, cuando murieron 71 hinchas aplastados dentro del estadio Monumental al intentar salir por la puerta 12 la cual estaba cerrada.

En el Torneo Nacional de 1968

Luego de un triple empate entre Velez, Racing y River, el conjunto de Liniers se consagro campeón.

Boca Juniors finalizó con 21 puntos y con una valla muy poco vencida, tan solo recibió 7 goles en 15 encuentros. El triunfo más destacado fue ante San Lorenzo quitándole el invicto

Guillermo Stábile, El Filtrador.

Guillermo Stábile, el gran jugador argentino, se consagró en el Mundial del ’30 donde motivó la admiración con su contundente capacidad goleadora. Ocho tantos, en cuatro partidos, en tan importante evento, fue el suceso más importante de su vida deportiva que lo trasportó a otros éxitos.

Guillermo Stábile nació el 17 de ene.ro de 1906, en el barrio de Parque de los Patricios. Y en los potreros de la zona expuso los primeros pasos de su fútbol en Sportivo Metán, en 1916. Después, Huracán, cuarta división ‘(1920 hasta 1930). Su club, único club que lo promocionó y entonces más adelante Europa (Genoa, Napoli, Red Star). Finalmente, un consagratorio período de director técnico en clubes y la selección.

Fue un delantero cabal, rápido para desembarazarse de la marca, intrépido para entrar en el área e imaginativo para llegar a la red enemiga. Fue eminentemente ofensivo y por ello lo lla.maron “’El Filtrador”.

Al Mundial del ’30 viaió como suplente de “Nolo» Ferreira. Pero luego del debut contra Francia, Roberto Cherro sufrió una crisis nerviosa que lo inhabilitó para el resto del torneo, Entonces Ferreira pasó como entreala izquierdo y apareció Stábile en el centro del ataque.

Gran acierto. Hizo goles en todos los partidos: 3 a México, 2 a Chile, 2 a Estados Unidos, y 1 en la final a Uruguay. Sobre 18 goles de su equipo obtuvo 8 y fue el máximo artillero del certamen.

Puedes leer aquí: Adolfo Alfredo Pedernera.

Su primera participación en el selec«cionado nacional se remontaba a 1926, cuando lo convocaron para el Sudamericano de Chile. Allí fue suplente de Gabino Sosa.

Su aparición en la primera de Huracán fue auspiciosa. Frente a Boca (1923), en partido definitorio por el campeonato, Larmeu, centrodelantero del equipo de Parque de los Patricios, estaba lesionado y lo incluyeron al entonces ¡oven Stábile. El primer partido lo ganó Boca 3 a 0, pero el segundo fue de Huracán (2 a 0), con dos golazos del recién llegado Guillermo Stábile, El desempate fue de Boca (2 a 0), pero Stábile había ganado un lugar entre los mejores, el principio de una larga trayectoria. Hasta que Huracán lo trasfirió a Genoa (Italia) en 25.000 pesos y el sueldo del jugador 1.500 por mes.

Veinticuatro años, alma goleadora, el 25 de octubre de 1930 vistió la casaca de Huracán por última vez, ante Vélez. Gran éxito también en Europa en su debut frente al puntero Bologna y sus tres goles que le asignaron a Genoa la victoria.

Puedes leer aqui: El Mundial de Uruguay 1930.

En su breve lapso vistiendo la casaca del Red Star de Francia cursó en la Escuela de Técnicos. Pero el conflicto bélico mundial clausuró su paso por canchas europeas,

Justamente como técnico resultó epicentro de muchas polémicas y ello le produjo muchas amarguras; el reverso de las reiteradas satisfacciones que le había brindado la fama de aquel “*Filtrador».

Su carrera de director técnico —.iniciada en Huracán en 1940reconoció su más alta productividad con el Racing tricampeón (1949-1951) y con los títulos sudamericanos de la selección (el más recordado, Sudamericano de 1957, en Lima, logrando el título con esta delantera: Corbatta, Maschio, Angelillo, Sivori y Cruz —-los »Caras Sucias’*—), pero fue bruscamente cercenada por el fracaso del equipo argen. tino en el Mundial de Suecia. Toda la responsabilidad cayó en los hombros de Stábile; muchas ofensas e injurias quebraron su alma: el caro precio de la ingratitud humana.

El 27 de diciembre de 1966, a los 60 años, murió en Buenos Aires y un diario italiano al día siguiente tituló su pagina deportiva así: »Ahora el “Filtrador’ es en verdad leyenda» (“Ora il Fil.trador e davvero leggenda’”).

Adolfo Alfredo Pedernera

Fue uno de los grandes genios de nuestro fútbol. Su excepcional calidad alcanzó a brillar a nivel de auténticas clases magistrales. Delantero con velocidad, pique, freno, habilidad, gambeta, inteligencia, coraje, notable visión del juego.

Conductor nato. Personalidad avasallante. Gran manejo de balón. Potente remate desde cualquier distancia. Perfección para pegarle a la pelota con ambos pies. Genio del fútbol, entre los más grandes de cualquier época y jugar.

Se llama Adolfo Alfredo Pedernera, aquél que naciera en Avellaneda el 15 de noviembre de 1918 y que tuviera su comienzo amateur en Cruceros del Plata, club del barrio Parque de los Patricios. Aquel que Apodaran “Maestro”, Don Adolfo, «Genio», «Napoleón del fútbol» y que comenzó a jugar oficialmente en la sexta división de Huracán, en 1931, pero que luce su calidad durante un largo ciclo en River Plate (1933-1946) e integrante de «La Máquina», breve lapso en Huracán (1948), cuatro años en Colombia, y un tiempito en Atlanta y despedida otra vez en Huracán.

Tenía 16 años cuando debutó en primera división (1935) y el 26 de mayo de 1937, a los 18, firmó su primer contrato profesional y un año más tarde fue llamado a integrar la selección nacional. En Brasil, por la disputa de la Copa Roca, fue suplente del “Chueco” García y no alcanza a jugar, Su debut con la casaca albiceleste se produjo el 18 de febrero de 1940, en el encuentro frente a Uruguay, por el trofeo Chevalier Boutell, en el estadio de Independiente. Argentina ganó 3 a 1 y Adolfo Pedernera marcó el segundo tanto.

Puedes leer aquí: Guillermo Stábile, El Filtrador.

En 1940 jugó en las dos puntas del ataque y comienza a definirse como jugador funcional.

En “la conquista del Pacífico”, que engloba encuentros frente a los peruanos y chilenos por las copas Presidente Ortiz y Sáenz Peña y el sudamericano realizado en el estadio Nacional de Santiago de Chile, actuó como puntero derecho, la mayoría de las veces haciendo pareja con José Manuel Moreno, realizando estupendas actuaciones, que fueron la admiración en el público de los países vecinos.

Luego, en el de 1942, en Montevideo, actuó como entreala y fue el centrodelantero del equipo campeón sudamericano de 1946. En esa oportunidad los acompañaron dos grandes entrealas: Méndez y Labruna. Fue un estupendo equipo, en el que también actuó De la Mata, Salomón, Sobrero, Loustau, Pescia, Strembel, Vacca y Fonda. Pedernera hizo un gol ante Chile y el primero con Uruguay en el clásico rioplatense.

Fue en definitiva el delantero de los cinco puestos del ataque, Y el creador en el arranque de la maniobra, el continuador en la búsqueda del arco rival y el hombre que entra en el área a definir. Todo manteniendo esa increíble habilidad para la gambeta y la conducción de la pelota en carrera cuando era puntero. Ahora, agregándole la capacidad de conductor con gran talento. Son años de esplendor: 1941, 1942, 1943.

Pero, en 1946 —y después de ser operado de un menisco, que le hizo perder algo de su anterior pique—, Pedernera fue el director de campo del seleccionado argentino, que en Buenos Aires se adjudicó el torneo sudamericano. En el tormentoso partido final contra Brasil, cuando Salomón sufrió la fractura de su plerna derecha, su capacidad se mantuvo, su serenidad, su talento imperturbable le abrieron al corijunto locaj el camino de la victoria, concretada en el marcador gracias a Norberto Méndez, tras dos pases suyos.

En suma su campaña en la selección nacional llega a los 20 partidos , jugados, 7 goles convertidos, con : un promedio de gol por partido de 0,350.

Pedernera luego se puso el buzo de director técnico en Nacional de Montevideo. Después gran campaña con Gimnasia y Esgrima de La Plata. Más tarde Huracán, Independiente, Témperley, América, Cali de Colombia, en el Mundial de Chile tuvo la selección colombiana, Boca Juniors, Quilmes, Independiente y el 6 de setiembre de 1968 se hizo cargo de la selección argentina, a un mes de la serie eliminatoria para el Mundial de México. Adolfo Pedernera o simplemente Adolfo, siguió siendo aquel que hizo del fútbol una permanente clase magistral de inconmensurable talento.

La primera vez que se usaron Números en las Camisetas Argentinas

El hombre al que se le debe gran parte de la historia de los números en las camisetas de fútbol es el legendario manager del Arsenal Herbert Chapman, el equipo Inglés, quien fue pionero en la idea de colocar tiras numeradas en la parte de atras del uniforme en un partido con Sheffield Wednesday en 1928.

Puedes leer aquí: Los Números en las Camisetas de Fútbol. La historia de los Dorsales.

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por su parte contrató en 1948 a 8 referís ingleses para mejorar el nivel del arbitraje nacional (en 1937 había venido a la Argentina Isaac Caswell quién dirigió por 2 temporadas). El sistema se mantuvo hasta fines de los ‘50s y uno de esos jueces —Robert Turner— arbitró partidos hasta comienzos de los años ‘60.

Fueron estos referís ingleses quienes recomendaron que las camisetas de los jugadores esten numeradas, y así a partir de la 9ª fecha del campeonato de 1º división, jugada el domingo 26 de junio de 1949 se comenzaron a utilzar números en los dorsales de las camisetas de fútbol en Argentina. Los equipos de 1ª B también usaron números el sábado anterior.

Los números fueron rápidamente aceptados por los espectadores y los periodistas, ya que facilitaba la identificación de los jugadores. En un principio los arqueros no llevaron número, como se acostumbraba en Inglaterra. Los jugadores de campo se numeraron del 2 al 11.

Las primeras apariciones de números en las camisetas de los equipos argentinos fueros muy varias debido a que no se habian establecido tamaños y colores.

Era común apreciar entre la década del ´50 y ´60 variaciones considerables de tamaño, como por ejemplo entre las pequeñas numeraciones en el equipo de Ferro en 1956, en comparación con los de Platense en 1966 que son extremadamente grandes.

A finales de 1940 habia «pasado de moda» la formación 2-3-5 y cada país fue adaptando los números a los esquemas de juego predominantes. Se hizo muy común asociar el número con la posición.

Terminando la década del ´60 se intento de reemplazar la clásica numeración usada en la Argentina por otra correlativa. Equipos como el Estudiantes de Zubeldía o el Chacarita de Geronazzo (en la foto, Frassoldatti) fueron sus más fieles exponentes. La movida finalmente pasó de moda.

Cuando en 1967 el Celtic de Glasgow vino a jugar la final de la Copa Intercontinental con Racing, notamos que usaban el número adelante y atrás del pantalón. Recién en 1975 la UEFA dispuso que sus clubes debían llevar el número en la camiseta.

En los partidos de liga, los equipos formaban del 1 al 11. Cuando en los ’70s se autorizaron las substituciones, se agregaron números más altos. Pero en los campeonatos mundiales se usaban números fijos que identificaban a cada integrante del plantel.

La Liga inglesa adoptó los números fijos en 1993 (justo en un Arsenal–Sheffield Wednesday como en 1928). La AFA hizo lo mismo en 1997, pero sólo para partidos de 1ª división. Este sistema, junto al nombre del jugador, personaliza la indumentaria y estimula su comercialización.

Hay equipos que retiraron números para homenajear a sus leyendas, una tradición importada de los EE.UU. Si alguna vez se te pasa por la cabeza que se trata de una buena idea, recordá siempre estas sentidas palabras del crack Alessandro Del Piero.