Como se fundó Newell’s Old Boys

El 24 de abril de 1853 nació en Inglaterra en, en la ciudad de Strood, condado de Kent (en el sudeste de Inglaterra). Isaac Newell el padre de Club Atletico Newell’s Old Boys. Hijo de Joseph Savage Newell y de Mary Ann Goodger, Isaac pasó su infancia a la vera del río Medway.

En 1869 con tan solo 16 años abandono su país natal a bordo de un buque, en búsqueda de una aventura en Argentina. Lo hizo junto a un grupo de amigos de Don Joseph y pese a la negativa de su madre; en su valija llevaba la carta de recomendación que su padre había escrito para un amigo suyo: el estadounidense (e hijo de ingleses), Guillermo Wheelwright que fue el impulsor del Ferrocarril Central Argentino, y que trabajaba en la construcción del ramal Rosario – Córdoba.

Fue así como Wheelwright lo hospedó y le consiguió un empleo en las oficinas del ferrocarril, como aprendiz de telegrafista. Isaac se inscribió, también, como alumno del Colegio Nocturno que funcionaba junto a la iglesia metodista, atendido por el reverendo Tomás B. Wood.

Se asienta en Córdoba, luego se establece en Rosario para volver nuevamente a Villa María.

Finalmente Newell abandona Córdoba, para radicarse definitivamente en Rosario continuando como telegrafista al mismo tiempo que siguió perfeccionándose en sus estudios. Allí conoce a su esposa.

En 1878, Newell se recibió de profesor de Inglés y al poco tiempo, en 1880, es nombrado director del Saint Bartholomew’s Day School (hoy Colegio San Bartolomé), donde se dice que fue primer lugar de Rosario donde se jugó por primera vez al fútbol.

En 1883 renuncia a la dirección y en 1884 crea junto a su esposa Anna Margareth Jochimsen, el Colegio Comercial Anglo Argentino, convirtiéndose en la primera institución educativa “de carácter multirracial, multicultural y abierta a todas las religiones que tuvo Rosario. Fue al mismo tiempo, el primer colegio no católico que ofreció un internado para los niños en Rosario”. También fue el primero en tener educación física como materia, ya que el deporte, y en particular el fútbol era su pasión.

Luego de aquí se derivaría el Club Atlético Newell’s Old Boys, ya que el club era integrado por egresados con ganas de continuar con la actividad deportiva del colegio Newell’s. (Newell’s Old Boys significa Egresados de Newell’s, o bien, Viejos Muchachos de Newell su traducción literal al español).

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Poco a poco Newell introduce el fútbol en su escuela y logra la inmediata atención de los estudiantes. Fue tal la aceptación por este deporte que debió adquiriera un terreno lindero al edificio escolar donde poder jugar al fútbol llamando a ese nuevo espacio Club Atlético School Newell´s. (Club Atlético Escuela Newell’s).

Club Atlético School Newell´s se convirtió en pionero del deporte del fútbol en el interior país, y fue donde se aplicó el reglamento por primera vez traído al país por Isaac en 1884, junto con algunas pelotas de cuero.

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Debido a la dificultad para encontrar equipos rivales con quienes medirse el School Newell’s entretenerse con distintos grupos del colegio, lo que no hubo necesidad de una poseer una camiseta distintiva de la institución. A medida que el fútbol fue avanzando en la ciudad, y con la llegada de nuevos equipos de fútbol, el School Newell’s se vio en la obligación de crear una vestimenta distintiva. Los colores elegidos fueron bastones celestes y blancos con el escudo del colegio en el bolsillo.

Para 1899 la Escuela Anglicana Argentina era una de las escuelas más exclusivas de la ciudad de Rosario.

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En 1900, Isaac, ya enfermo, delega la dirección del colegio en su hijo mayor, Claudio Lorenzo Newell (futuro fundador del club), y la esposa de este, Katherine Gertrude Dodd.

El 3 de noviembre de 1903 se funda formalmente el Club Atlético Newell’s Old Boys, de cuya creación participan alumnos, exalumnos y profesores. La traducción sería “Viejos muchachos” de Newell haciendo referencia a los egresados o los viejos alumnos de la escuela.

1958, del desastre argentino en Suecia a la renovación

Sin duda el llamado desastre de Suecia fue el factor preponderante de 1958 y el que abrió una encendida polémica y llamativa confusión en el plano futbolístico, que se prolongó por varios años más. Entonces se cumplía un trienio de la fecha “del restablecimiento de la autonumía legal de la institución”, según reza en la Memoria de la AFA, que tras exaltar que “la dirección del fútbol se movió libre de motivaciones que influyeron en épocas recientes”, afirma que los éxitos alcanzados “quedan sumergidos ante el fracazo que significó la intervención en la rueda fínal del VI Campeonato del Mundo“.

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La AFA destacó ese año una gestión exitosa en materia arbitral, cumplida en terreno “actualmente en manos exclusivas de la Escuela de Arbitros dependiente del Colegio de Árbitros, luego de diez años de arbitrajes a cargo de árbitros extranjeros, cuya paulatina sustitución por argentinos ha sido uno de los frutos de la perseverante acción de quienes tuvieron a su cargo la dirección del Colegio”. Finalmente se aconsejaba incrementar el Fondo de Reserva al reiterarse una merma de las recaudaciones, imputándose el déficit producido a algunos partidos intenacionales no realizados y a la no recepción de los beneficios económicos por la participación en el Mundial.

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Aunque un año después (1959) aún se mantenían los ecos por el fracaso de Suecia, una suerte de brisa renovadora produjo la competencia internacional. La conquista del Campeonato Sudamericano -en el que participó el flamante campeón mundial, Brasil en nuestro país y un nuevo lauro en el fútbol panamericano realizado en Chicago, junto al pase a la segunda rueda de la clasificación para los Juegos Olímpicos, conformaron ese panorama alentador, si bien otro Sudamericano -extra, a fines del mismo año nos dejó como escolta de Uruguay. El ejercicio económico, ya con el ingreso por el Mundial de Suecia, arrojó superávit mientras que, después de cuatro años en baja, la venta de boletos registraba un aumento.

Amplios y detallados informes del Consejo Federal y del Consejo de Administración de la Caja de Previsión coincidían en señalar los obstáculos de orden económico -propios de la época- para el mejor desenvolvimiento de sus tareas. Y se daba especial relieve al 30º aniversario de los Consultorios Médicos, así como de los anexos de Rosario y de Santa Fe, difundiendo un amplio cuadro de los servicios entre 1945 y 1958.

Un superávit económico, especialmente por los partidos internacionales ya que hubo merma en la venta de boletos, y una intensa actividad internacional fueron los factores sobresalientes de 1960. El equipo juvenil argentino que ganó brillantemente la eliminatoria en Perú para los Juegos Olímpicos de Roma, ya en la capital italiana, perdió en el debut y, aunque logró dos triunfos con posterioridad, no pudo pasar a la ronda final.

El balance del Seleccionado mayor indicaba diez triunfos, tres derrotas y un empate, incluyendo el logro de la clasificación para el Mundial de Chile en 1962, además de la victoria sobre España en nuestro país. Además, 1960 marcó el comienzo de la Copa de Campeones -Copa Libertadores de América durante la cual San Lorenzo de Almagro fue eliminado por Peñarol de Montevideo en semifinales.

Al reseñar las actividades, la AFA consigna en su Memoria que “las poco convincentes actuaciones tenidas en algunos de los partidos ganados señalan que la evidente etapa de transición que sufre el fútbol argentino no ha finalizado aún”. El Campeonato de Primera División, luego de más de una década, vio a Independiente inscribir nuevamente su nombre de campeón. Después de la seguidilla de River, los campeones fueron Racing (1958) y San Lorenzo (1959).

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Pero también 1960 trajo el intento, liderado por River y Boca, de instituir el llamado fútbol espectáculo, que implicaba una drástica reducción de los clubes de Primera. Ese año mostró más secuelas del fracaso de Suecia, pues hubo invasión de jugadores extranjeros, especialmente brasileños, uruguayos y paraguayos.

1956, Argentina previo al Mundial de Suecia

Sin duda en 1956 se puso especial atención a la actividad competitiva intenacional. Después de haber permanecido ausente de los mundiales de 1938, 1950 y 1954, la AFA aprobó concurrir a Suecia, para lo cual debió ganar la eliminatoria ante Bolivia y Chile. Así, además de dos partidos con Checoslovaquia e Italia, se dispuso concurrir al Campeonato Sudamericano Extra de Uruguay, al Sudamericano de Lima (1957) y al Panamericano de México, así como se disputaron los trofeos Chevallier Boutell y Copa del Atlántico, llevada a cabo por primera vez.

Puedes leer aquí: 1951 a 1955, Argentina reconocida internacionalmente.

“Múltiple, compleja y ardua» -sintetizaba la Memoria de 1957 ha sido la tarea cumplida -para añadir-: Múltiple, porque se ha tenido que afrontar la solución de problemas de todo orden: deportivos, institucionales y económicos; compleja, por cuanto la interdependencia entre los distintos factores que comprenden la actividad se manifestó cada día más visiblemente, y ardua en razón de la difícil situación económica que afecta al fútbol, como a todas las otras actividades del país. Lo realizado ha de quedar condensado en esta Memoria a través de los distintos capítulos que la forman y librado por consíguinte al juicio de los señores asambleíslas. Sin embargo no puede dejar de señalarse que, en cuanto a la actividad deportiva resultante de la condición de entidad representativa del fútbol argentino que revista la Asociación, el año transcurrido ha sido ampliamente satisfactorio.

En efecto la retención de la Copa América al conquistar el equipo representativo, en forma brillante, el XIX Campeonato Sudamericano disputado en Lima y la clasificación para intervenir en la competición final del VI Campeonato del Mundo son hechos que evidencian que el fútbol argentino se mantiene en un primer plano continental que, indudablemente, autoriza a confzar en una actuación honrosa en el máximo certamen mundial. ”

La situación económica de los clubes era realmente angustiante, y la AFA, además del aumento de las entradas, encargó un trabajo a una comisión especia], que determinó la necesidad de reducir a 12 la cantidad de clubes de primera categoría, mediante el descenso de dos y el ascenso de uno hasta alcanzar esa cifra, y de fijar la capacidad de espectadores en cada club para mantener la categoría, así como un mínimo de asociados, junto a otras disposiciones diversas como asignar sectores para localidades numeradas.

Por otra parte, otras decisiones de importancia de la AFA fueron la desafiliación de la Confederación Argentina de Deportes, la apertura de un registro de empresarios, una actividad creciente en especial para la concertación de partidos y giras, y por último la autorización del contrato con LR3-TV para la televisación de partidos.

(Fuente: Cien años con el fútbol)

1951 a 1955, Argentina reconocida internacionalmente

Los años siguientes, y hasta 1955, fueron especialmente de gran relevancia internacional, pues a los partidos de 1951 en Inglaterra e Irlanda se sumaron otros en España y Portugal -sólo se perdió en Inglaterra en los últimos dos minutos-, la visita de ingleses y españo1es (1953, con triunfos de Argentina) y las numerosas giras de nuestros equipos a Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, Guatemala y Venezue1a, disputando 77 partidos, de los cuales ganaron 39. empataron 18 y perdieron 20. Por su parte Independiente y Boca cumplieron destacadas campañas en Europa, y dos nuevos cotejos a fines de 1953 mostraron a la Argentina vencedora de Portugal y perdedora ante Italia, en ambos casos como visitante.

Cabe señalar que también en esos años, y pese a la mejora en las recaudaciones, la situación económica del país en inflación creciente fue un motivo de notorio desequilibrio en los clubes, especialmente en cuanto a sus ingresos societarios, que cada día resultaban más insuficientes para cumplimentar todos los servicios brindados por las instituciones.

Los acontecimientos políticos de 1955 determinaron la interrupción de la continuidad institucional de la AFA, aunque una comisión de dirigentes, denominada Comisión Interventora, se hizo cargo de toda la conducción cesando los distintos cuerpos orgánicos. Bajo la presidencia de Arturo Bullrich, integraron el cuerpo Víctor Cinollo Vernengo, Pedro Canaveri, Manuel María Lavié, Hugo Papini y Gino Pomini, y su misión se prolongó hasta marzo de 1956 cuando, rehabilitada, la Asamblea de la AFA eligió titular a don Raúl H. Colombo.

El interventor en la Confederación Argentina de Deportes, general Fernando I. Huergo, había dado el visto bueno en febrero en nota enviada a la AFA, determinando como fecha tope el 31 de marzo. La Asamblea que eligió a Colombo sesionó el 21 de marzo y, entre otras resoluciones, dictó una que refleja el clima político del país en esos momentos: “Ninguno de los organismos de la Asociación del Fútbol Argentino podrá adoptar resoluciones, formular declaraciones, efectuar designaciones honorífícas o denominar trofeos o certámenes de forma que, implícita o explícitamente, importen, constituyan, signifiquen o tengan sentido político o confesional, o se refieran a personas que desempeñan cargos públicos o deportivos; cualquier decisión en ese sentido será insanablemente nula y los miembros del organismo que la adoptasen quedarán, de hecho, inhabilitados para seguir ejerciendo la función que cumplieran”.

Puedes leer aquí: 1956, Argentina previo al Mundial de Suecia.

River Plate, que había visto frustrado su tercer título en 1954, conquistado por Boca, saldría nuevamente campeón en 1955 y repetiría en 1956 y 1957, igualando la triple corona consecutiva que hasta entonces sólo había alcanzado el Racing Club.

(Fuente: Cien años con el fútbol)

1951, El Tricampeonato de Racing

Luego de la huelga, el campeonato de 1949, que pareció presentar nuevas dificultades, se desenvolvió normalmente y Racing concretó el sueño incumplido un año antes, cuando la huelga de futbolistas. Justamente Racing repetiría en 1950 y 1951, aquí en una inolvidable final contra Banfield, consiguiendo así la primera triple corona consecutiva desde la implantación del profesionalismo.

Puedes leer aquí: 1948, La primera Huelga y migración de fútbol.

El año siguiente, en 1950, la AFA dispuso el examen electrocardiográfico obligatorio a todos los futbolistas, resolviendo que “a partir del 1 de febrero de 1951, no se permitirá la actuación en partidos oficiales de jugadores profesionales que no se hayan sometido a examen electrocardiográfico”.

Además del campeonato profesional, la disputa de los Primeros Juegos Panamericanos en Buenos Aires –que obtuvo el equipo argentinoy la incursión en Europa. para jugar con Inglaterra e Irlanda, ocuparon capítulos preferenciales del año futbolístico. J ustamente esos temas, como el auspicioso aumento de la venta de boletos y la definición de los campeonatos de Primera y Primera B recién sobre el final, constan en el informe elevado a la Asamblea por el titular, Valentín Suárez, y los secretarios Virgilio L. Capaccioni, Angel R. Ramírez y Pascual Garre.

También ese año, la Confederación Sudamericana aportó la solución al conflicto con los clubes colombianos, a raíz de la unificación entre las dos entidades conductoras del fútbol en ese país: una salida similar a la de México, ocurrida años antes, y en la que se especificó que los jugadores volverían a sus clubes de origen el 16 de octubre de 1954, pero que podían hacerlo antes si los clubes colombianos lo autorizaban o ser transferidos a otra liga previo acuerdo con los clubes argentinos.

Por otra parte la gira de la Selección permitió la incursión de equipos profesionales al interior del país, adelantándose al 9 de Julio, y numerosos partidos en Europa, Sudamérica y Centroamérica. Y como novedad, atendiendo a la creciente gravitación del periodismo deportivo, la AFA dispuso que en todas las canchas de los clubes afiliados se reservara “un recinto especial, exclusivamente para periodistas, techado, totalmente aislado de los demás sectores de tribuna y ubicado en la parte alta de la tribuna”.

(Fuente: Cien años con el fútbol)